3 juegos para trabajar la carrera en el aula de Educación Física sin desmotivar a tu alumnado

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Una gran mayoría de niños y adolescentes odian correr o dar vueltas al polideportivo durante la hora de Educación Física. Esto puede implicar una falta de adherencia a la práctica de actividad física y por consiguiente un rechazo al deporte. En este post te presento 3 juegos para que tu alumnado corra sin darse cuenta que está corriendo, simplemente incorporando unos ingredientes de motivación y diversión que harán más amena la carrera.

¡Venga! Calentamos dando 10 vueltas al patio

Muchos hemos escuchado y experimentado esto una y otra vez en cada sesión de Educación Física. A mí personalmente no me disgustaba porque era atleta y me encantaba correr. Pero cuando miraba al resto de mis compañeros de clase, sus caras no mostraban el agrado que tiene que producir una buena clase de Educación Física de calidad. 

Así que nada, para estos casos,  en este post os presentaré 3 propuestas que enseño a mi alumnado universitario para que cuando estén en un centro educativo dando clases de Educación Física las lleven a cabo con su alumnado. Haciendo de esta manera más divertido el calentamiento basado en la carrera.

Propuesta 1. La vuelta americana

La vuelta americana es un juego muy divertido. No me preguntéis por el nombre porque es lo primero que se me ocurrió. Se indica a los niños que corran alrededor de la pista polideportiva, pero no va a ser una carrera cualquiera, sino que ubicamos un banco sueco o una cuerda sobre el suelo en el medio de uno de los lados de la pista. Al alumnado le advertimos que todos parten con 10 puntos, pero quien pase en cada vuelta en último lugar por la cuerda pierde un punto. 

¿Qué sucederá? Pues su atención ya no estará en que tienen que correr sino que en que no pueden ser los últimos al pasar por la cuerda, se irán mirando entre ellos, riéndose, haciendo pequeños sprints, etc. En definitiva, estarán trabajando cardiovascularmente pero motivados. 

Posibles variantes

A continuación os presento algunas variantes que pueden enriquecer el juego:

  • Poner dos líneas o cuerdas: una en un lado del polideportivo y otra en el lado contrario. De esta forma aumenta la tensión.
  • Hacer cambios de sentido: Cuando el profesor grite ¡Cambio! todos deberán cambiar el sentido de la carrera. De esta forma uno que iba a pasar primero por la cuerda puede que al cambiar el sentido sea el último y pierda un punto. Ahora la estrategia es ubicarse por la zona del medio. 

Propuesta 2. Lobos, gallinas y gusanos tóxicos

Este es otro juego que es muy divertido. Se forman 3 grupos de alumnos con igual número de integrantes y se da un peto o brazalete a cada uno de ellos para diferenciarse del resto. Un grupo serán los lobos, otro las gallinas y otros los gusanos tóxicos. Cada uno de ellos se ubica en una de las 3 esquinas del pabellón, dejando una esquina libre o también de forma equidistante. A la voz de ya, los lobos deberán correr intentando coger a las gallinas, las gallinas escaparán de los lobos e intentarán coger a los gusanos. Y los gusanos deberán escapar de las gallinas intentando coger y contaminar a los lobos.  Si un niño es atrapado debe permanecer quieto en su sitio hasta que un jugador de su equipo lo toque y vuelva otra vez a jugar. El juego se acaba cuando mueren dos especies y sobrevive solo una. En ese momento haremos un cambio de equipos y volveremos a jugar otra vez. En este juego está muy presente la carrera y pueden estar jugando 5-10 minutos sin darse cuenta.

Propuesta 3. Pregunta y respuesta

En este juego haremos dos grandes grupos de alumnos. Uno de ellos correrá alrededor de la pista polideportiva en el sentido contrario a las agujas del reloj. Y el otro, correrá en el mismo sentido que las agujas del reloj. 

Se indica al alumnado que corre en el mismo sentido que las agujas que deben pensar en una pregunta que harán cuando se crucen con un compañero del otro equipo. Y a los integrantes del grupo que corre en sentido contrario se indica que deben pensar en una respuesta para que cuando le pregunte un miembro del equipo contrario se la diga. 

De esta forma las respuestas no tendrán nada que ver con las preguntas. Un alumno puede pensar en la pregunta ¿Qué deporte te gusta más? y encontrarse con otro alumno que cuando le hace la pregunta le responde Me encanta la pasta con chorizo.  Ambos se reirán y seguirán su carrera en sentidos opuestos. En cada vuelta deben pensar en una nueva pregunta y respuesta. Puede suceder que en algún caso coincida y quede bien la respuesta con la pregunta. Les suele gustar mucho cuando esto sucede. 

Como veis son tres propuestas sencillas que rompen con la monotonía de correr por correr. Os animo a llevarlas al aula y enviadme vuestro feedback. 😉


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