¿Cómo hacer la revisión de un artículo para una revista científica? Post 1/3

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Si te han invitado a revisar un artículo científico para una importante revista o si formas parte de algún Comité de revisores externos de una o varias revistas científicas te interesan estos tres post. En ellos expondré algunos aspectos clave a tener en cuenta y te contaré también mi forma de proceder cuando reviso un artículo, todo ello con el deseo de ayudarte y compartir algunas ideas.

En dos posts anteriores indicaba las ventajas de ser revisor para revistas científicas y qué hacer en caso de recibir una invitación para revisar un artículo científico. ¡Ahora es el turno de conocer cómo revisar un paper!.  

1. Pasar el paper por el detector antiplagio

Aunque algunas revistas lo hacen directamente, en otras queda a elección del revisor pasarlo por un detector antiplagio. En mi caso siempre es lo primero que realizo, el motivo es sencillo, si el artículo tiene un porcentaje alto de plagio automáticamente lo rechazo y se lo devuelvo al editor. Tenemos que ser muy estrictos en este tema, el conocimiento científico no puede ser un juego sucio para conseguir méritos a base de plagio y trabajos poco rigurosos.  En la imagen podéis ver los últimos papers que he revisado y los porcentajes obtenidos. Había uno que era un plagio completo de otro artículo ya publicado, se lo comuniqué directamente al editor y a los autores y se rechazó por parte de la revista. 

Es importante cuando utilicemos el detector de plagio, que filtremos las referencias que sí están referenciadas, es decir, debemos excluir del análisis las referencias citadas correctamente, y una vez hecho esto revisar manualmente cada texto plagiado porque a veces la información puede tener detalles que se nos escapan. En unas semanas publicaré un post sobre cómo utilizar un programa de detección antiplagio.

2. Consulta la normativa de la revista

Cada revista tiene sus propias normas y es de vital importancia que observes su normativa y te familiarices con ella. Tu crítica también hará referencia a aspectos formales, estructurales y a la línea seguida por la revista. Por todo esto considero que es el segundo paso que debes hacer antes de «meterte de lleno en el barro». 

3. Haz una primera lectura de todo el artículo

Realiza primeramente una lectura de todo el artículo para entender su contexto y ver la unión y transición entre todos los apartados. Esta visión global te permitirá en una segunda lectura ir realizando anotaciones y crítica al texto.

4. Es hora de revisar cada apartado

Aquí te recomiendo dos cosas: abrir un documento de word y volcar ahí tus comentarios o realizar anotaciones directamente sobre el archivo que te envió el editor de la revista. En el primer caso, te recomiendo que para seguir un orden de la crítica establezcas los siguientes apartados que expongo a continuación dentro del archivo de word.

Recuerda también que muchas revistas tienen su propio dashboard donde al acceder con tus claves de revisor podrás encontrar formularios específicos y preguntas detalladas sobre algunos aspectos que el editor considera clave en la revisión. De todas formas, yo personalmente siempre hago mis anotaciones en un word y luego las voy volcando a la plataforma que utilice cada revista.

4.1. Comentario inicial

Empieza tu crítica enviando una felicitación a los autores por la calidad de su trabajo, si así lo consideras. Casi siempre detrás de un paper se esconden horas y horas de redacción y por supuesto días y días de investigación, considero muy oportuno felicitar a los autores por la culminación de este proyecto. Tras ella, es oportuno indicarle que deseamos hacerles algunas sugerencias de mejora en los diferentes apartados del artículo.  

Estas sugerencias siempre tenemos que transmitirlas de forma constructiva, de manera que ayuden a los autores a buscar soluciones detalladas para su cumplimiento y no una sugerencia global y abstracta. Por ejemplo, no es lo mismo decir «la fundamentación está muy mal redactada» que indicar «la fundamentación necesita una mayor cantidad de citas y referencias de los últimos 5 años, dado que actualmente carece de solidez científica». En el segundo caso los autores sabrán cómo mejorarla.

4.2. Análisis del título

Revisa estos aspectos:

  • Que refleje fielmente el contenido de la investigación.
  • Que indique a ser posible el diseño del estudio: revisión sistemática, análisis descriptivo, estudio longitudinal o transversal, estudio de caso, etc. Algunas declaraciones como la de STROBE ya indican este aspecto en uno de sus puntos clave para estudios observacionales.
  • Que no sea muy largo o muy corto. El título puede estar redactado como pregunta de investigación o describiendo el contenido del trabajo. Lo importante es que leyendo el título sepamos qué nos vamos a encontrar detrás de él. Por ejemplo, ¿Puede la gamificación mejorar el rendimiento académico del alumnado? o Estudio longitudinal sobre los efectos de la gamificación en el rendimiento académico del alumnado.
  • Que no contenga palabras no estandarizadas a nivel internacional, por ejemplo, si hay un artículo que abordó una muestra de estudiantes de Educación Secundaria, este término no debería aparecer en el título, pues no se utiliza por igual en todos los sistemas educativos de los países. Para aclarar esto utilizo el siguiente caso, en un estudio los autores establecieron este título: Análisis de la motivación intrínseca en estudiantes de Educación Secundaria. Se le sugirió que lo cambien por este otro: Análisis de la motivación intrínseca en estudiantes adolescentes (o con edades de 12 a 16 años). No olvidemos nunca que el título, palabras clave y resumen aparecerán en todas las bases de datos donde esté indexada la revista y será lo más leído y consultado por los investigadores, de ahí su especial importancia.

4.2. Análisis del resumen

El resumen debe contener generalmente entre 200 y 300 palabras según la normativa de cada revista. Es una parte muy importante, un resumen bien hecho puede sustituir a la lectura de todo el artículo, si no se desea profundizar más. Ten en cuenta estas recomendaciones a la hora de revisarlo:

    • Revisa que siga la estructura científica: Que tenga una o dos líneas con la fundamentación del trabajo, una o dos líneas con el objetivo del estudio, una o dos líneas con lo más importante de la metodología, una o dos líneas con los resultados más relevantes y una o dos líneas con las conclusiones. Si detectas que los autores han omitido alguna de estas partes comunícaselo.
    • Revisa que no contenga abreviaturas, siglas o referencias, no se deben poner.

4.3. Análisis de las palabras clave

Las palabras clave tal como indicamos anteriormente estarán indexadas en las bases de datos y son importantes para que el artículo aparezca cuando algún investigador está buscando investigaciones sobre esa temática. Por eso, deben estar directamente relacionadas con la temática del trabajo. En esta sección debes prestar atención a lo siguiente:

  • Que estén presentes entre 3 y 5 palabras clave. Algunas revistas permiten más y otras obligan a seleccionarlas de un listado que tienen publicado en su normativa.
  • Que guarden relación directa con el tema de estudio.
  • Que sean palabras usadas habitualmente por los investigadores y que aparezcan en algunos tesaurus como el de la UNESCO y especialmente en los motores de búsqueda de las bases de datos. Los autores de habla hispana tenemos más dificultad para seleccionar palabras inglesas que sean propias de la lengua, pues muchas veces no tenemos esa riqueza de vocabulario y utilizamos un término en la traducción que no es el más apropiado en la lengua inglesa. De ahí que sea importante que podamos recomendar a los autores siempre la contratación de un traductor nativo especializado en textos científicos de su área temática.

4.4. Análisis de la Fundamentación/Introducción

En esta sección debes fijarte que la redacción del artículo siga lo que yo denomino «efecto embudo», es decir, que empiece contextualizando el tema de la investigación de forma general para que poco a poco vaya adentrándose en el objetivo y tema específico.

Por ejemplo, si el artículo aborda el estudio de la obesidad infantil, los autores pueden empezar redactando un primer apartado que hable de la sociedad en general y los hábitos que conducen a la obesidad, posteriormente se detienen a focalizar el interés en la obesidad y finalmente habla de los niños y la obesidad. 

Además revisa lo siguiente:

  • Que tenga riqueza de fuentes bibliográficas combinando referencias de artículos publicados en los últimos años y referencias más antiguas de grandes investigadores. Generalmente suelo recomendar por norma general a los autores que hagan una búsqueda en las principales bases de datos de artículos vinculados a su temática en los últimos 5 años. Cada día, las bases de datos incorporan nuevos artículos y en ocasiones sucede, que los artículos de los investigadores pueden llevar escritos más de 1 año, especialmente si vienen de rechazos previos de revistas, actualizar su trabajo puede ser una buena opción para mantener su frescura
  • Que no sea muy extensa ni tampoco muy corta. Una fundamentación muy extensa provocará cansancio al lector, recordemos que lo importante del trabajo son los resultados y conclusiones, que es lo inédito.
  • Que no se descontextualice abordando temas que no tienen relación con el título del trabajo o el objetivo del estudio. Una vez revisé un trabajo que abordaba el estudio de la motivación en deportistas y en un párrafo hablaba profundamente de lesiones deportivas sin expresar ninguna relación con la motivación, le sugerí a los autores retirar todo ese párrafo. Personalmente reviso siempre muy bien la fundamentación de mis trabajos pues soy consciente que a veces los autores nos desviamos del tema principal, y no es la primera vez que tras acabar la redacción de la fundamentación borro una gran cantidad de texto porque no le encuentro sentido o conexión con la temática principal.
  • Que finalice esta sección incorporando la pregunta de investigación o el objetivo del trabajo. 
  • Que no haga afirmaciones sin estar fundamentadas científicamente o utilice expresiones coloquiales o poco formales como: «De todos es sabido», «Todo el mundo sabe», «Hoy en día siempre sucede que…», «muchos autores indican… (y solo cita un artículo)», etc. 
  • Que defina y conceptualice el término principal del estudio. En ocasiones he encontrado autores que no conceptualizan el principal término de su trabajo, por ejemplo, si un artículo aborda el estudio de la empatía de los estudiantes, tendrá que definir muy bien qué se entiende por empatía y no darlo por sabido. Deberán citar algunos autores que han abordado este término e indicar claramente qué acepción han utilizado para su estudio.

Para no hacer más extenso este post lo finalizo aquí y en las dos próximas entregas os comentaré cómo revisar los siguientes apartados: metodología, resultados, discusión, conclusiones, limitaciones del estudio, referencias y el comentario final. 

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